El
26 de
julio se celebran las fiestas patronales en honor a Santa Ana, "Santana"
para los lugareños.
El
lanzamiento matutino de
cohetes
portugueses anuncia, con gran estruendo, el inicio de los actos de tal
festividad, el primero de los cuales consiste en un recorrido de "la
música"
por las calles del pueblo para recoger, reunir y acompañar a la Iglesia, a los mayordomos, padrinos y madrinas de la
fiesta quienes, junto con las autoridades municipales, asistirán a los actos
religiosos de tan señalado día, consistentes en la tradicional procesión hasta "La Cruz",
a la que sigue una multitudinaria, Misa concelebrada en honor a la Santa.
Con el "convite",
ofrecido por los mayordomos al término de la Misa, finalizan los actos de la
mañana,
prolegómeno de la no menos tradicional y generosa comida familiar que
sirve, a su vez, de marco de celebración del reencuentro, generalmente anual,
de los padres residentes con los hijos y nietos desplazados.
Por la
tarde tiene lugar el "Ofertorio", en el que mayordomos, padrinos y
madrinas, realizan ofrendas a la Santa,
consistentes en unos exquisitos y muy decorados "roscones" de gran
tamaño que, una vez finalizado el acto, se subastan entre el público asistente,
en favor de la Iglesia. Seguidamente tiene lugar la actuación de un grupo de
baile regional que ameniza la fiesta hasta bien entrada la tarde. Por la noche
se celebra en "la plaza" el baile para "chicos y grandes",
que pone fin al entrañable "Día de Santana".
LA FIESTA EN IMÁGENES
Pincha en VER para acceder a más imágenes.
Al
día siguiente por la mañana, se celebra el tradicional encierro a caballo de
las vaquillas que serán toreadas por la tarde, precedido de un almuerzo popular
a base de patatas "meneas", confeccionadas y servidas en el campo por generosos
voluntarios quienes, con tan sabrosa iniciativa, hacen más corta y
llevadera la espera que han de afrontar los asistentes, hasta que los
"caballeros" reúnen y conducen el ganado hasta el lugar de comienzo
del encierro.
El 25
de abril se celebra también la menos concurrida, pero no por ello menos
tradicional y divertida fiesta, en honor a San Marcos. En ese día, el pueblo se reúne
en "la dehesa" para comer el tradicional hornazo.